destacado-internoErase un frío día de invierno, lluvia sobre la capital y un ambiente que en nada hacía presagiar los acontecimientos venideros.

Salí del colegio 10 miserables minutos antes de la hora habitual y decidí caminar y no esperar a mi papá que me esperaba todos los días en la salida del metro. Fatal decisión.

Más abrigada que hija única y con todos mis tesoros estudiantiles a cuestas, termino de cruzar por una plaza cuando intempestivamente siento que me toman por el cuello de la chaqueta y me tiran hacia atrás con violencia. Ese solo acto ya me provocó terror absoluto y completamente paralizada vi dos enclenques y escuálidos “jovencitos” acompañados del gigante bravucón que los escoltaba. Rápidamente me dieron la orden de entregar la mochila, chaqueta y todo de lo que pudiera despojarme rápidamente.

Acto seguido me dicen: “corre antes que te hagamos algo” y muy obediente sigo mi camino corriendo despavorida. Dos cuadras más allá me encuentro con mi salvador: Mi papá. Rápidamente le cuento lo acontecido y cual Indiana Jones manejando su jeep aventurero decide emprender el viaje en busca de los malhechores.

Para mala suerte de ellos los encontramos rápidamente sorprendidos in fraganti tratando de abrir mi preciada mochila Kingsons en una esquina oscura. Indiana Jones sube el jeep a la vereda, levanta las luces, baja el vidrio y los invita con muy buenas palabras dignas del profesor Campusano a devolver lo sustraído.

Los malhechores un poco encandilados y sorprendidos sueltan el botín, mientras yo rápidamente me bajo para recuperar mi querida mochila. Rápidamente notan que no es la policía, ni la PDI; y que Indiana Jones ni tonto ni perezoso no pensaba bajarse del auto a enfrentarlos (lo superaban en número, estatura y estado físico), y deciden darse a la fuga nuevamente.

Luego de estos acontecimientos me quedé con una terrible sensación de inseguridad, con una mochila recuperada y mi chaqueta perdida, pero con el pasar de los años lo que prevaleció fue el recuerdo de un súper papá, que estaba lejos de ser un Indiana Jones, pero que siempre a la hora de proteger a sus hijos sacaba al súper héroe que llevaba dentro.

¡¡Feliz día para todos los súper papás!! Ellos también pueden lucir, vestir y luchar por una Kingsons, regálale una historia, regálale algo para vestir, disfrutar y admirar. Regálale una Kingsons:

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